Suma y sigue en el mercado inmobiliario. La compra de viviendas creció en julio un 13,7% con respecto al mismo mes del año pasado, una subida con la que superó incluso el volumen de ventas de 2007, año en el que comienza la serie histórica del INE. Al mismo tiempo, la firma de hipotecas se disparó un 25%. El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha dado a conocer este jueves ambos datos, que reafirman el ciclo expansionista en el que se encuentra instalado un mercado inmobiliario español en el que la evolución de las operaciones contrasta con unos precios de la vivienda cada vez más inaccesibles para una parte creciente de la población.
En julio se vendieron 64.730 viviendas, lo que supuso no solo casi 7.800 pisos másque el año pasado por las mismas fechas sino también la mayor cantidad de transacciones para un séptimo mes del año de la serie histórica del INE, que empieza en 2007, cuando todavía se dejaban ver los últimos coletazos de la burbuja. Por aquel entonces el mercado inmobiliario venía de anotar cifras récord —solo en el tercer trimestre de 2006 se registraron 221.610 compraventas, a una media de 73.870 mensuales, según datos del Ministerio de Vivienda— y ya empezaba a demostrar signos de desaceleración. En julio de 2007 se vendieron 63.731 viviendas, casi un millar menos que en 2025, aunque el año había arrancado con 83.713 transacciones en enero.
Contando los doce meses del año, el dato conocido este jueves es el segundo más elevado desde junio de 2007 —cuando se registraron 66.670 compraventas—, solo superado por el pico de 69.501 operaciones cerradas en octubre del año pasado. "Los niveles alcanzados en compraventas pueden estar cerca del equilibrio, de forma que las tasas de crecimiento podrían comenzar a moderarse", vaticina Santiago Martínez, jefe de Análisis Económico y Financiero de Ibercaja. Aunque el alza de este último mes ha sido menos marcada que la del 17,9% anotada en junio de este mismo año, el volumen de transacciones eleva ligeramente la media de los últimos meses. Desde principios de año se han venido realizando unas 60.000 compraventas mensuales, un ritmo estable que permitió cerrar el mejor primer semestre desde 2007, con un total de 357.533 operaciones, un 19,7% más que en el mismo periodo de 2024.
"Estamos viendo cómo el mercado mantiene un ritmo de actividad muy intenso, incluso en pleno periodo estival, lo que evidencia la solidez de la demanda y el efecto positivo de la desescalada de tipos", valora María Matos, directora de Estudios de Fotocasa. "El dato de julio es un auténtico hito para el sector y demuestra que el mercado ha entrado en una nueva etapa de expansión. La reactivación de la demanda es masiva y está impulsando el volumen de operaciones a niveles que no veíamos desde antes de la crisis financiera", añade, que apunta a que 2025 podría cerrar con alrededor de 720.000 compraventas.
Pese a registrarse cifras similares, no solo la tendencia del mercado es distinta a la de 2007, sino también la composición de las operaciones. En julio de este año se efectuaron 13.640 compraventas de pisos nuevos y 51.090 sobre viviendas de segunda mano. Aunque la venta de inmuebles a estrenar ha crecido más en el último año —un 22,3% con respecto a julio de 2024, frente a un 11,6% las de pisos usados—, siguen representando apenas un 21% del total, mientras que en 2007 eran el 42%. De hecho, actualmente la compra de casas nuevas se encuentra en cifras cercanas a las de 2011, mientras que la de viviendas de segunda mano superó en julio los niveles de 2007.
Récord de hipotecas en 15 años
En cuanto a la firma de hipotecas, también avanza con paso firme. En julio se concedieron 45.067 préstamos para la compra de una vivienda, 9.000 más que en el mismo mes del año pasado. En este caso, se trata del mayor volumen de firmas para un séptimo mes del año desde 2010, cuando se alcanzaron las 55.709, y el segundo más alta para cualquier mes desde febrero de 2011, solo superado por el pico de 51.897 concesiones de octubre de 2010. El dato de julio supone un punto y seguido después de una primera mitad del año en la que se suscribieron 243.257 hipotecas, un 24,9% más que en el mismo periodo de 2024, con una media bastante estable de unas 40.000 concesiones mensuales que también fue superada.
En ambos casos, tanto la compra de viviendas como la firma de hipotecas, el mercado encadena 13 meses consecutivos al alza, desde que la bajada de los tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) a mediados del año pasado reactivara la demanda de casas y pisos. El giro de timón de la autoridad monetaria reanimó el apetito de compradores e inversores a la vez que los bancos empezaron a mejorar las condiciones de sus préstamos. En su última reunión, hace dos semanas, el organismo presidido por Christine Lagarde mantuvo la pausa acordada ya en julio. También el euríbor, que es la referencia para la mayoría de hipotecas a tipo variable en España, lleva casi medio año estancado en torno al 2,1%.
Tipos a la baja, precios al alza
La mayoría de préstamos concedidos en julio para la compra de una vivienda se suscribieron a tipo fijo (70,1%). En ambas modalidades el tipo de interés medio al inicio de la hipoteca se situó en el 2,94%, ligeramente por debajo del 2,99% anotado en junio. Se trata del tipo medio más bajo desde mayo (2,91%), encadenando ya seis meses consecutivos con una tasa por debajo del 3%. "Este entorno de tipos algo más bajos anima a muchas familias a dar el paso y comprar vivienda antes de que los precios suban más. A ello se une la escasez de oferta, que alimenta la competencia entre compradores", explica Simone Colombelli, director de Hipotecas de iAhorro, que reconoce que existe el riesgo de que el acceso a la vivienda siga complicándose si los precios continúan creciendo por encima de los salarios o los tipos de interés vuelven a subir.
A pesar de que las condiciones de financiación han mejorado con respecto a la situación de hace un año —en julio de 2024 el tipo medio se situaba en el 3,17%—, el importe medio de las hipotecas ha subido un 7,6% interanual hasta los 163.307 euros, fruto de la subida de los precios. "Los compradores no solo firman más préstamos, sino que también necesitan financiar cantidades más elevadas. Es una consecuencia directa del encarecimiento de la vivienda, que obliga a las familias a pedir a los bancos cada vez más dinero y, por tanto, a asumir un mayor nivel de endeudamiento, si es que pueden hacerlo", señala .


